CURSO: Estrategias de control emocional.

Fundamentación Técnica

Cada día se suscitan en las aulas dificultades como inasistencia, falta de motivación e interés en el estudio, inadecuadas relaciones interpersonales, ambiente que no favorece el aprendizaje, y que pueden ser explicadas por múltiples razones, entre las cuales se pueden vincular la personalidad y práctica de quienes muchas veces están inmersos en el cumplimiento de normas y pautas requeridas por las autoridades, limitados por el tiempo, recursos, gestiones, actividades propias de la escuela y problemas personales. «Desde los años 80 las investigaciones demuestran, irrefutablemente, la evidencia científica de la relación entre el trabajo docente y diversos trastornos de salud tanto a nivel biológico (problemas cardiovasculares, respiratorios, lumbalgias, cervicalgias, preclampsia o úlcera de estómago, etc.) como psicológico (ansiedad, estrés, depresión, insatisfacción laboral, reducción de la productividad, absentismo laboral, pasividad en la vida extralaboral, etc.), lo que repercute en un bajo desempeño frente a grupo, originando conflictos en el aspecto académico e interpersonal.

Para prevenir esto, el docente o asistente de la educación, ha de desarrollar, paralelamente a sus dominios académicos, competencias emocionales que le permitirán estar más consciente de su desenvolvimiento y repercusión profesional. Las competencias emocionales son “aquellas habilidades que permiten interactuar con los demás y/o con uno mismo de forma satisfactoria, además de contribuir a la satisfacción interna, a la consecución de éxitos personales y profesionales y a una adecuada adaptación al contexto”. (Isabel Ibarrola, 2010).

Daniel Goleman, quien es el autor del libro La inteligencia emocional, retoma y actualiza parte de los estudios de los norteamericanos Peter Salovey y John Mayer (1990) quienes fueron los primeros en hablar de este tema. Goleman propone trabajar las siguientes competencias, reconociendo que el sano desarrollo de las mismas da lugar a un desempeño laboral sobresaliente (Goleman, 1995):

  1. Conciencia de sí mismo o Autoconciencia: Capacidad de saber lo que estamos sintiendo en un determinado momento y de utilizar nuestras preferencias para guiar la toma de decisiones.
  2. Autorregulación o Control Emocional: Manejar nuestras emociones para que faciliten la tarea que estemos llevando a cabo y no interfieran con ella.
  3. Motivación: Utilizar nuestras preferencias más profundas para encaminarnos hacia nuestros objetivos, ayudarnos a tomar iniciativas, ser más eficaces y perseverar a pesar de los contratiempos y las frustraciones que se presenten.
  4. Empatía: Darse cuenta de lo que están sintiendo las personas, ser capaces de ponerse en su lugar y cultivar la relación.
  5. Habilidades Sociales o Manejo de las Relaciones: Manejar bien las emociones en las relaciones, interpretando adecuadamente las situaciones y las redes sociales; interactuar fluidamente.

Estas capacidades deben fortalecerse a partir de una buena autoestima, término que se refiere a la “competencia específica de carácter socio-afectivo que constituye una de las bases mediante las cuales el sujeto realiza o modifica sus acciones. Se expresa en el individuo a través de un proceso psicológico complejo que involucra a la percepción, la imagen, la estima y el autoconcepto que éste tiene de sí mismo. En este proceso, la toma de conciencia de la valía personal se va construyendo y reconstruyendo durante toda la vida, tanto a través de las experiencias vivenciales del sujeto, como de la interacción que éste tiene con los demás y con el ambiente” (Miranda, 2005), y que darán como resultado un desempeño más reflexivo y eficaz de las tareas que corresponden a la docencia. Este tema debería ser primordial en la formación  y actualización permanente de los educadores. 

“Un docente con baja autoestima no actúa en las mejores condiciones para la formación de sus alumnos, ni para su propio desarrollo profesional. Concretamente, la baja autoestima docente parece actuar como fuente generadora de dificultades de aprendizaje del propio profesor, relacionadas con su propio desarrollo profesional y la práctica de la enseñanza. De un modo especial incide en aquellas actuaciones didácticas potencialmente favorecedoras de la motivación y la creatividad de sus alumnos, así como de su propia motivación y creatividad”, (De la Herrán Gazcón,  2004).  De tal manera que si  los docentes y asistentes logran un buen desarrollo de competencias emocionales podrán propiciar lo mismo en sus estudiantes.

Si un profesor se siente realizado, feliz y le encuentra sentido y significado a lo que hace, logrará un equilibrio entre sus competencias emocionales y la profesionalización exigida, será consciente de quién es él y quiénes son los alumnos a su cargo, favorecerá climas y relaciones sanas y constructivas, y por consecuencia, los propósitos educativos se verán materializados potencializando los pasos hacia la meta de una educación de calidad para todos.

Objetivo General

Manejar efectivamente el estrés y otras emociones negativas que puedan derivar en conflictos personales o interpersonales.

Metodología

La capacidad del espacio está adaptada y habilitada para hacer bajadas de conceptos generales, discusión, análisis y evaluación del total de las participantes.  

La metodología utilizada es aquella centrada en el estudiante y/o participante del curso (“Student-centered approach”). La figura de profesor y/o relator asume un rol de facilitador enfocándose en transmitir algunos conceptos centrales, pero rescatando dichos contenidos de las experiencias previas de los participantes.  Para aquello en cada módulo se desarrollan actividades prácticas que permiten que el participante experimente por sí mismo las distintas temáticas tratadas, y que pueda aportar con sus propias sensaciones, recuerdos y experiencias, haciendo cada temática significativa desde su propia narrativa y convirtiéndose en un agente activo de su propio aprendizaje.  Cada actividad propuesta se caracteriza por estar dentro de dos categorías “Aprendizaje centrado en la Indagación”, o “Aprendizaje colaborativo”. El primer tipo de aprendizaje se caracteriza por contener actividades grupales pero enfocadas en el aprendizaje y reflexión individual de cada participante, mientras que el segundo estilo de actividades es totalmente colaborativo y requiere de la participación grupal y las reflexiones conjuntas para su realización.

Material a entregar

Certificado de Participación

Cantidad de horas

3 horas cronológicas

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