«Es hora del recuento y de la marcha unida…»

La Fundación de Capacitación ChileVa fue soñada hace años, creada hace poco y ahora no piensa ni quiere detenerse. Sabemos de la triste situación que vive Chile y nos duele el alma. Yo, pienso, observo y llego a conclusiones. Tal vez no son las conclusiones más acertadas pues la política como el arte es apreciación. Estamos acostumbrados a responder preguntas y una de ellas, siempre es la misma, viene desde diferentes posturas políticas…¿por qué ChileVa? Unos lo asocian con la derecha, otros con la izquierda, otros dudan, los más valientes preguntan sin antes juzgar y es entonces que  les decimos: Chile VA.

Va es el verbo ir conjugado en segunda (usted) y tercera persona (él, ella) de singular de presente en modo indicativo. Se usa con el significado de moverse de un lugar a otro, de andar o caminar, así como de partir o marcharse de un sitio, entre otras cosas. A nosotros nos basta sentirnos parte de Chile, ese Chile que se levanta mil veces y va hacia adelante y esa es una de nuestras metas. Ir hacia donde haya personas con deseos de aprender o ir y guiar a personas que creen que no es útil aprender. Pero solo el conocimiento nos hará libres.

A raíz de estos sucesos, una profesional a la que admiro, por su carisma, su inteligencia y su humildad me preguntaba:

– ¿Cómo vamos a explicarle a nuestros docentes que debemos capacitarlos en Convivencia Escolar si luego vemos lo que sucede?

Y sí, pero solo hay una respuesta. No cansándonos. Repitiendo una y mil veces, repitiendo hasta el cansancio que los maestros pueden hacer la diferencia. Esto puede convertirse en una “cadena de favores”. Si cada persona hace al día una buena acción por algo o alguien que lo necesite. Y no hablo de una persona elegida de manera predeterminada, sino al azar, en el camino diario, a nuestro paso, podremos ir recuperando nuestra esencia de ser humano. Tenemos que volver a ser solidarios, tenemos que volver a sentir lo que siente el otro, tenemos que ponernos en sus zapatos, tenemos que ayudar.

Hoy comienza el primer día de un eterno recorrido por la solidaridad humana. Seamos capaces de darnos las manos, pero darnos las manos de verdad. Por eso les dejo este poema de un grande de la lírica cubana, Nicolás Guillén.

La muralla

Para hacer esta muralla,
tráiganme todas las manos:
los negros, sus manos negras,
los blancos, sus blancas manos.

 

Ay,
una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte,
desde el monte hasta la playa, bien,
allá sobre el horizonte.

 

—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—Una rosa y un clavel…
—¡Abre la muralla!
—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—El sable del coronel…
—¡Cierra la muralla!
—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—La paloma y el laurel…
—¡Abre la muralla!
—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—El alacrán y el ciempiés…
—¡Cierra la muralla!

 

Al corazón del amigo,
abre la muralla;
al veneno y al puñal,
cierra la muralla;
al mirto y la hierbabuena,
abre la muralla;
al diente de la serpiente,
cierra la muralla;
al ruiseñor en la flor,
abre la muralla…

 

Alcemos una muralla
juntando todas las manos:
los negros, sus manos negras,
los blancos, sus blancas manos.
Una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte,
desde el monte hasta la playa, bien,
allá sobre el horizonte…

 

Fundación ChileVa

¡Un Mundo Mejor Es Posible!!!

23/10/2019

 

2 comentarios en “«Es hora del recuento y de la marcha unida…»”

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